El ICE abrió un centro en California por el aumento de detenciones migratorias, generando tensiones entre autoridades, empresas y ONG de derechos humanos.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) amplió su presencia en el Valle Central de California con la apertura de un nuevo centro de detención con capacidad para 700 personas, instalado en una antigua infraestructura penitenciaria y operado por la empresa privada GEO Group. Esta medida encendió las alarmas entre organizaciones civiles y defensores de los derechos de los inmigrantes en un contexto de fuerte incremento de detenciones en el estado.
De acuerdo con la investigación publicada por CalMatters, el nuevo complejo, llamado Central Valley Annex, ya comenzó a recibir traslados de inmigrantes detenidos desde la semana pasada, según denunciaron activistas locales. El centro forma parte de una red privada de instalaciones que refuerza el sistema de detención de inmigrantes en California, uno de los estados con mayor número de casos en Estados Unidos.
Actualmente, el Central Valley Annex eleva a 8 los centros de detención activos en California, frente a los 6 registrados a inicios de 2025, todos gestionados por empresas privadas y con una capacidad conjunta cercana a las 10.000 camas. Según datos citados por CalMatters a través de DetentionReports.com, "un promedio de 5,337 personas se encuentran detenidas en centros de detención de inmigrantes en California", lo que representa un aumento del 72% respecto al año anterior.
El ICE, por su parte, confirmó la operación del centro al señalar que funciona "en virtud de un acuerdo intergubernamental de servicios vigente", que, según la agencia, "lleva en vigor varios años", de acuerdo con la información recopilada por CalMatters.
La apertura del centro en McFarland ha reavivado el debate sobre la expansión de instalaciones privadas para inmigrantes indocumentados en Estados Unidos. El nuevo complejo está ubicado junto al Golden State Annex, otra instalación operada por GEO Group en el condado de Kern.
Organizaciones defensoras de inmigrantes denuncian la falta de transparencia en el proceso. "No queremos otro centro de detención del ICE en California, ni en ningún otro lugar", declaró el activista Edwin Carmona-Cruz en un testimonio recogido por CalMatters. El medio también reporta cuestionamientos sobre los permisos municipales y la ausencia de audiencias públicas previas a la puesta en marcha del centro, lo que habría generado preocupación entre residentes y defensores de derechos humanos.
La expansión de estas instalaciones ocurre en medio de un aumento histórico de la población detenida en California y reabre el debate sobre el papel de las empresas privadas en el sistema migratorio de Estados Unidos, especialmente en la gestión de inmigrantes, tanto con estatus regular como indocumentados, bajo custodia del ICE.