Nueva York refuerza sus políticas migratorias y limita la actuación del ICE, lo que genera un nuevo conflicto con el gobierno federal de Estados Unidos.
En un nuevo episodio de tensión política en Estados Unidos, el estado de Nueva York ha presentado un paquete legislativo que refuerza su postura como estado santuario y limita de forma estricta la cooperación de las autoridades locales con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La medida, que impacta directamente a los inmigrantes en el país, surge tras las amenazas del denominado "zar de la frontera", Tom Homan, en medio del endurecimiento de la política migratoria federal impulsada por el entorno de Donald Trump.
El gobierno estatal mantiene sus planes pese a las amenazas.
El debate sobre los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos y la política migratoria vuelve a escalar tras la decisión del estado de Nueva York de reforzar su normativa local. La gobernadora Kathy Hochul defendió el nuevo paquete legislativo, asegurando que no se trata de limitar la cooperación en materia criminal, sino de proteger a las comunidades inmigrantes frente a operativos federales sin control local.
"No me sientan bien las amenazas", afirmó Hochul en una conferencia de prensa en respuesta directa a las advertencias de Tom Homan, quien había prometido aumentar la presencia de agentes federales en el estado si se obstaculizaban las acciones del ICE. "Vamos a aprobar lo que creemos que es importante para proteger a los neoyorquinos", añadió.
Homan, por su parte, insistió en que la administración federal no dará marcha atrás. "Vamos a incrementar nuestra presencia, mucho", declaró, en un mensaje que elevó aún más las tensiones entre el gobierno federal y los estados con políticas santuario.
De acuerdo con información atribuida a la agencia Associated Press, el nuevo marco legal, aprobado dentro del presupuesto estatal el 7 de mayo de 2026, establece restricciones sin precedentes para el ICE en Nueva York.
La normativa prohíbe el uso de cárceles locales para la detención de inmigrantes, limita los operativos federales en espacios sensibles como hospitales, escuelas e iglesias sin orden judicial y añade una medida poco habitual: los agentes federales no podrán realizar redadas utilizando máscaras faciales, con el objetivo de garantizar mayor transparencia en las detenciones.
En palabras atribuidas a la agencia Associated Press: "Nueva York refuerza su política de estado santuario al limitar la cooperación con autoridades federales de inmigración y establecer nuevas restricciones operativas en espacios públicos sensibles", lo que refleja el giro más estricto del estado frente a la agenda migratoria federal.
Mientras tanto, el gobierno de Hochul sostiene que la prioridad seguirá siendo actuar contra "criminales violentos", sin abandonar la protección de los inmigrantes legales e indocumentados en Nueva York, en un contexto nacional cada vez más polarizado por la política migratoria de Estados Unidos.