Inmigrantes y solicitantes de asilo denunciaron haber estado días retenidos en una oficina migratoria de Miami, con espacios reducidos y pocos recursos básicos.
Decenas de inmigrantes denunciaron haber permanecido retenidos durante varios días en una oficina del ICE en Miramar, al norte de Miami, donde aseguran haber enfrentado hacinamiento, escasez de alimentos, poca disponibilidad de agua y condiciones inadecuadas durante su detención. Los testimonios, recogidos por EL PAÍS, generaron cuestionamientos sobre el trato que reciben los inmigrantes bajo custodia en Estados Unidos.
Según EL PAÍS, las denuncias forman parte de una serie de casos reportados por familiares, abogados y organizaciones defensoras de inmigrantes indocumentados, quienes aseguran que la oficina de Miramar estaría siendo utilizada para retener a personas durante periodos más prolongados de lo habitual.
Las acusaciones coinciden con un aumento de los arrestos migratorios en Estados Unidos y con el traslado de detenidos tras el cierre del centro conocido como Alligator Alcatraz y las evacuaciones en otras instalaciones de Florida.
Entre los casos se encuentra el de Roger Moisés Flores Oviedo, un joven hondureño detenido en Pompano Beach. Su esposa afirmó que fue trasladado a Miramar, donde permaneció junto a otros hombres en un espacio reducido, recibió poca comida y solo una botella de agua al día antes de ser llevado al centro de Krome.
La congresista demócrata Debbie Wasserman Schultz visitó la sede de Miramar y calificó las condiciones como "horrendas". "Lo que vi fueron personas hacinadas como sardinas, en condiciones que no le desearía ni a mi peor enemigo", declaró, según EL PAÍS.
Las denuncias también incluyen presuntas fallas en la atención médica. Anisley Cortés aseguró que su esposo, Noslén Sendra, un ciudadano cubano con diabetes, sufrió complicaciones de salud durante su detención y no estaría recibiendo los medicamentos necesarios. "Estoy desesperada, porque tengo miedo de que le vuelva a dar otra pancreatitis ahí adentro. Los doctores le dicen que ellos no pueden hacer nada, que no le pueden dar medicamentos", afirmó Cortés a EL PAÍS.
Ante los señalamientos, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) negó que existan condiciones deficientes en los centros del ICE y aseguró que todos los detenidos reciben alimentación, atención médica y acceso a comunicación con familiares y abogados. "Cualquier afirmación de que existen condiciones deficientes en los centros de detención del ICE es FALSA", señaló un portavoz del DHS citado por EL PAÍS.