Documentos públicos sugieren que la oficina del alguacil habría compartido datos con ICE, lo que generó preocupación entre los defensores de los inmigrantes.
La preocupación crece entre los inmigrantes en Estados Unidos luego de que organizaciones defensoras de la comunidad migrante denunciaran una presunta entrega de información a las autoridades federales. Registros obtenidos en el condado de Loudoun, Virginia, revelarían que funcionarios de la oficina del alguacil tuvieron contacto con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en al menos 13 ocasiones entre marzo de 2025 y julio de 2026, incluso en casos que originalmente no estaban relacionados con asuntos migratorios.
La organización ICE Out of Loudoun obtuvo los documentos mediante una solicitud amparada en la Ley de Libertad de Información (FOIA). Según la revisión realizada por el grupo, los registros muestran que agentes de la Oficina del Alguacil del condado de Loudoun habrían proporcionado información que podría haber ayudado a ICE a localizar a determinadas personas.
La información fue difundida por N+ Univision, medio que entrevistó a Josif Ezekilov, organizador comunitario de Nueva Mayoría de Virginia en Loudoun. Según el activista, los documentos revelan un nivel de colaboración entre la Oficina del Sheriff del condado e ICE que hasta ahora no había sido conocido públicamente por la comunidad. Ezekilov señaló que los registros sugieren que, al menos durante el último año, la Oficina del Sheriff habría desempeñado un papel clave al proporcionar información que podría haber ayudado a ICE a identificar y localizar a determinadas personas en el condado.
Documentos obtenidos vía FOIA evidencian intercambio de información y filtración de datos de personas que llamaron al 911.
Los grupos proinmigrantes identificaron al menos tres expedientes en los que, según su interpretación de los registros, habría existido comunicación directa con ICE para facilitar la localización de determinadas personas. Lo que genera mayor preocupación es que algunos de estos episodios se originaron a partir de situaciones cotidianas o emergencias que no tenían como objetivo investigar el estatus migratorio de ninguna persona.
Entre los casos figuran llamadas al 911, accidentes de tránsito, denuncias de violencia doméstica y detenciones por infracciones viales. Para las organizaciones, estos hechos plantean dudas sobre la seguridad de los inmigrantes que necesitan recurrir a la Policía en Virginia.
La documentación revisada por las organizaciones señala que, durante el periodo analizado, ICE habría recibido información relacionada con 13 personas. Tres de ellas habían llamado al 911 en busca de ayuda; cuatro estuvieron involucradas en accidentes automovilísticos y cinco fueron detenidas por infracciones rutinarias de tránsito. Además, figura una persona que, según las organizaciones, no estaba vinculada con la investigación policial, pero se encontraba en el lugar de uno de los incidentes.
Ezekilov señaló que algunos de los casos documentados eran particularmente preocupantes, incluido el de una presunta víctima de violencia doméstica cuya información habría sido compartida con ICE. Durante una entrevista con N+ Univision, el organizador advirtió que incluso personas que habían recurrido al 911 para denunciar un delito o reportar un accidente automovilístico habrían quedado expuestas después de que la Oficina del Sheriff compartiera sus datos con ICE.
Las organizaciones señalan, además, que los agentes podrían consultar determinados datos relacionados con el estatus migratorio a través de sistemas policiales compartidos. Según su interpretación, estas consultas podrían mostrar órdenes administrativas emitidas por ICE.
La Oficina del Alguacil del Condado de Loudoun, bajo la dirección de Michael L. Chapman, negó participar directamente en operativos migratorios de ICE. En un comunicado, la dependencia explicó que mantiene la práctica de informar a las agencias policiales correspondientes cuando identifica a una persona que es de su interés o cuando esta se encuentra bajo su jurisdicción.
La oficina no respondió de manera individual a los 13 casos señalados por las organizaciones, pero insistió en que sus agentes no participan directamente en operaciones migratorias de ICE sobre el terreno.
El debate cobra especial relevancia en Virginia después de que la gobernadora Abigail Spanberger ordenara poner fin a determinadas formas de colaboración con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Sin embargo, algunos alguaciles del estado señalan que mantendrán ciertos mecanismos de cooperación con las autoridades federales, una situación que mantiene en alerta a las organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes.