Un condado en California ha destinado 2,2 millones de dólares con la finalidad de fortalecer el respaldo legal para los inmigrantes frente a las redadas del ICE.
Únete a nuestro canal de WhatsAppUn condado de California ha iniciado una batalla legal para frenar las controvertidas detenciones de inmigrantes que definen la era Trump. con el objetivo de proteger a miles de indocumentados, un innovador proyecto busca mitigar el impacto de las redadas del ICE, ofreciendo a extranjeros acceso a servicios legales y recursos que les ayuden a defenderse de las amenazas de deportación.
Esta iniciativa, que ya genera un intenso debate a nivel nacional, se perfila como una de las respuestas más contundentes a las políticas migratorias del gobierno federal, proponiendo un cambio significativo en la gestión de las deportaciones en el condado de Alameda.
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La Junta de Supervisores del Condado de Alameda aprobó un proyecto que asigna US$2,2 millones a programas destinados a proteger a los inmigrantes de las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Esta decisión responde a las políticas migratorias de la administración Trump, que han aumentado las deportaciones en varias partes del país, y busca ofrecer servicios legales y recursos comunitarios para reducir el impacto de dichas redadas.
Este esfuerzo forma parte de una estrategia más amplia para asegurar la seguridad y el bienestar de la comunidad inmigrante en Alameda, un condado que ha implementado diversas iniciativas para fortalecer el apoyo a este grupo vulnerable.
El financiamiento se distribuirá entre varias organizaciones que apoyan a los inmigrantes. Entre los fondos asignados están:
Ante el temor de las redadas, es esencial que los inmigrantes conozcan cómo reaccionar en caso de ser detenidos. Algunos pasos clave incluyen:
Estas acciones son fundamentales para garantizar la seguridad y proteger a los inmigrantes frente a las amenazas de deportación en un contexto cada vez más incierto.
La duración de la detención en centros de inmigración en EE. UU. varía según varios factores, sin un límite fijo. En la fase inicial, la CBP detiene a las personas por hasta 72 horas antes de transferirlas al ICE o liberarlas.
Bajo la custodia del ICE, la detención depende del estado del caso migratorio, la disponibilidad de documentos, la cooperación del detenido y la capacidad del ICE para ejecutar la deportación.
ICE tiene 90 días para llevar a cabo una orden de deportación, pero en algunos casos, la detención puede extenderse por meses o años debido a apelaciones o problemas con los documentos. La complejidad del caso, la representación legal y las políticas migratorias también influyen en la duración de la detención, que puede cambiar según las circunstancias.