Desde enero, una ley estatal modifica lo que ocurre en las cajas de los supermercados de California y ya genera dudas entre clientes y comerciantes.
Hacer las compras en California ya no es igual que antes. Desde el 1 de enero, entró en vigor una normativa estatal que obliga a supermercados y tiendas a eliminar las bolsas plásticas de un solo uso, un cambio que tomó por sorpresa tanto a consumidores como a dueños de comercios.
La medida, conocida como Senate Bill 1053, apunta a reducir el impacto ambiental de los residuos plásticos, pero en la práctica ha abierto un debate sobre costos, adaptación y consecuencias para las familias.
Desde enero, comprar cambia en el súper.
Uno de los comerciantes afectados es Nichola Tran, copropietario de un supermercado en San Diego, quien expresó su preocupación en declaraciones a Fox 5 San Diego. El empresario cuestionó qué debe hacerse con las bolsas plásticas compradas antes de que la ley entrara en vigor y advirtió sobre el desperdicio que podría generarse.
La normativa prohíbe que supermercados, tiendas minoristas con farmacia, tiendas de conveniencia, food marts y licorerías entreguen bolsas plásticas. En su lugar, solo se permiten bolsas de papel, que se venden en caja a un precio mínimo de 10 centavos por unidad.
Sin embargo, comerciantes señalan que estas bolsas de papel son más costosas y que el gasto adicional podría trasladarse al consumidor. Además, muchas familias solían reutilizar las bolsas plásticas como bolsas de basura, una práctica que ahora dejará de ser posible.
La autora del proyecto, la senadora estatal Catherine Blakespear, defendió la medida al señalar que el objetivo es facilitar el traslado de las compras sin recurrir a materiales que permanecen intactos en el ambiente durante cientos o miles de años.
La aplicación de la ley quedará en manos de ciudades, condados y la fiscalía general del estado, y cualquier ciudadano podrá reportar incumplimientos. Esto significa que el cambio no solo es inmediato, sino que también será estrictamente supervisado.
Mientras tanto, compradores y comercios en California deberán adaptarse rápidamente a una nueva rutina en el supermercado, donde llevar bolsas reutilizables dejará de ser una opción y pasará a ser una necesidad.