Tras un nuevo tiroteo fatal en Minneapolis, legisladores demócratas renuevan su llamado a destituir a la secretaria del DHS, Kristi Noem, mientras crecen las críticas.
Un nuevo tiroteo fatal en Minneapolis ha encendido las alarmas sobre las operaciones del DHS y el manejo de ICE en Minnesota. La víctima, un hombre de 37 años, murió durante un operativo federal, provocando fuertes reacciones de legisladores y líderes locales.
El incidente se produce en medio de crecientes protestas contra la administración Trump y las políticas de inmigración, mientras más de 100 legisladores demócratas apoyan la idea de iniciar un proceso de destitución contra la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem. La controversia destaca la tensión entre el gobierno federal y las autoridades locales.
Legisladores demócratas como Yassamin Ansari, Ed Markey y Mike Thompson han señalado que el DHS y ICE operan de manera abusiva y violenta, exigiendo que se enjuicie a los responsables y que Kristi Noem sea destituida. Ansari calificó el hecho de "repugnante" y pidió poner fin a lo que considera un patrón de represión en las comunidades.
Tiroteo fatal de ICE en Minnesota genera críticas al DHS y exigen la destitución de Kristi Noem.
La indignación también fue expresada por el gobernador de Minnesota, Tim Walz, quien solicitó la retirada de los agentes federales y permitir que la investigación local lidere el caso. Los legisladores argumentan que los agentes actuaron de forma desproporcionada, afectando a ciudadanos y residentes legales en plena vía pública.
El tiroteo ocurrió cuando un grupo de agentes federales forcejeó con la víctima antes de que uno disparara múltiples veces mientras lo derribaba al suelo. El DHS afirmó que el oficial actuó "temiendo por su vida y la seguridad de sus compañeros", pero testigos y legisladores han cuestionado la versión, describiendo la acción como un exceso de fuerza.
Más de 100 legisladores demócratas han respaldado artículos de juicio político contra Kristi Noem, acusándola de abuso de autoridad, obstrucción al Congreso y violaciones al debido proceso. Los críticos sostienen que el manejo de ICE ha permitido arrestos masivos sin orden judicial y violencia contra la población, lo que ha intensificado la presión política sobre la secretaria del DHS.