Miembros del grupo No ICE Philly se manifestaron frente a distintas tiendas Target en Filadelfia, exigiendo que la empresa termine su relación con ICE.
Una protesta masiva e inesperada sacudió varias tiendas Target en Filadelfia la noche del pasado martes, cuando un grupo de activistas exigió que el gigante minorista rompiera cualquier relación con las autoridades migratorias federales. La manifestación, parte del movimiento conocido como ICE OUT Philly, buscaba llamar la atención sobre lo que consideran una cooperación inapropiada de Target con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Decenas de activistas se reunieron frente a varias sucursales de Target en Filadelfia, incluidas ubicaciones en el sur de la ciudad, Rittenhouse, Fairmount, Port Richmond, Washington Avenue y City Avenue, según informó Univision 65 Philadelphia. El objetivo fue claro: protestar contra lo que consideran una "colaboración indebida" de la cadena con las agencias migratorias.
En palabras de uno de los organizadores, citado por Univision 65 Philadelphia, "no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras Target permite que ICE opere cerca de nuestra gente". Los manifestantes aseguran que la compañía no ha adoptado una postura pública clara para proteger a sus empleados ni a los clientes latinoamericanos que frecuentan sus tiendas.
La protesta frente al Target en Broad Street y Washington Avenue reunió a más de 40 personas que pasaron la noche en el frío con carteles y consignas. Los manifestantes mostraron solidaridad con los residentes de Minneapolis, donde recientes tiroteos y enfrentamientos entre civiles y agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas generaron una creciente ola de indignación y protestas contra las operaciones de ICE.
La movilización no se limitó a pancartas y gritos. Dentro de varias tiendas, algunos manifestantes realizaron una táctica conocida como buycott, en la que compraban pequeños productos, como cubiteras o botellas de sal individuales, pagaban por ellos y luego exigían la devolución del dinero en las áreas de devoluciones.
El movimiento, explicó un portavoz entrevistado por Univision 65 Philadelphia, se organizó de manera que "cada compra reembolsada simboliza nuestra exigencia de que Target rechace a ICE y defienda a las comunidades vulnerables". Mientras tanto, los empleados de las tiendas reponían los artículos que los manifestantes devolvían, creando un ciclo de compras y devoluciones que, aunque pacífico, llamó la atención de clientes y cámaras.
Hasta el momento, los representantes de Target no han emitido una declaración oficial en respuesta a las protestas en Filadelfia, según el seguimiento informativo de Univision 65 Philadelphia. Fundada en 1962, Target opera más de 1,900 tiendas en todo Estados Unidos y reporta ingresos anuales que superan los 100,000 millones de dólares.