Un juez federal decidió frenar momentáneamente la deportación de Liam Conejo Ramos y su padre, dándoles tiempo mientras se examina su solicitud de asilo.
Una corte federal de Estados Unidos emitió una medida provisional que detiene la deportación del niño ecuatoriano de cinco años, Liam Conejo Ramos, junto con su padre, después de que ambos fueran detenidos en Minnesota durante una operación migratoria.
Juez frena la deportación de un ecuatoriano y su hijo de 5 años en Minnesota.
Esta decisión suspende cualquier intento de expulsión o traslado mientras se resuelve su situación legal, generando reacciones de alivio entre los defensores de los migrantes y críticas entre quienes apoyan la línea dura de la administración de Donald Trump.
El juez Fred Biery dictaminó el lunes que Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre, Adrian Alexander Conejo Arias, no pueden ser deportados temporalmente mientras el caso continúa en los tribunales. La familia fue detenida la semana pasada cerca de su hogar, lo que provocó protestas de decenas de familias frente al centro de detención familiar en Dilley, Texas, donde permanecen bajo custodia.
Según la Associated Press, una imagen del niño con su gorro y mochila de Spiderman se viralizó en redes sociales y se convirtió en un símbolo de las críticas al sistema de detención. "Se ha convertido en un emblema de la monstruosidad del sistema del ICE y del sistema de detención", afirmó el representante Joaquín Castro en un video publicado en Facebook.
Castro agregó que era "inhumano mantener a niños tan pequeños en ese lugar" y anunció que él y la representante Jasmine Crockett planean visitar al padre y al hijo esta semana.
El arresto se realizó frente a la vivienda de la familia en Minnesota. Vecinos y personal escolar denunciaron que agentes federales habrían utilizado al niño para llamar la atención de la madre, mientras que el Departamento de Seguridad Nacional calificó esa versión como una "mentira absoluta" y aseguró que el padre huyó a pie, dejando al niño en un vehículo en marcha antes de que ambos fueran trasladados a un centro de detención familiar en Dilley, Texas.
La Associated Press indica que el padre tenía un pedido de asilo pendiente que le permitía permanecer legalmente en Estados Unidos, aunque agentes federales sostienen que ingresó al país en diciembre de 2024 y que estaba de manera irregular. El estatus migratorio del menor aún no ha sido confirmado, lo que podría influir en su situación legal futura.
El caso fue presentado el 17 de diciembre de 2024 ante el tribunal de inmigración en Dilley y seguirá su curso mientras la familia permanece bajo custodia. Por ahora, la orden judicial representa un respiro para Liam y Adrian, y se ha convertido en un foco de atención nacional en medio de la polémica sobre la detención de inmigrantes y la protección de los niños.