La Corte Suprema de EE. UU. evaluará una política migratoria que podría limitar drásticamente el acceso al asilo en la frontera sur, permitiendo rechazar a migrantes antes de su ingreso.
La Corte Suprema de Estados Unidos evaluará una política migratoria que podría cambiar drásticamente el acceso al asilo en la frontera sur. La medida permitiría rechazar a migrantes antes de que ingresen al país, impidiéndoles iniciar su proceso legal y dejándolos fuera del sistema migratorio.
Impulsada durante la administración de Donald Trump, esta política, conocida como metering, fue utilizada para limitar el número de solicitantes de asilo, generando fuertes críticas por sus consecuencias humanitarias.
El metering permite a los agentes fronterizos controlar cuántos migrantes pueden ingresar a los puertos de entrada, y rechazan a quienes consideran que no pueden ser procesados por falta de recursos o capacidad. Sin embargo, la ley federal establece que cualquier persona que llegue a Estados Unidos huyendo de persecución tiene derecho a solicitar asilo. La controversia radica en si este derecho aplica también a quienes están en el límite fronterizo, incluso del lado mexicano.
Corte Suprema evalúa política que podría bloquear el asilo en la frontera de EE. UU.
El punto central que analizarán los jueces es si un inmigrante detenido en México puede ser considerado como alguien que “llega” a Estados Unidos. El gobierno sostiene que no, y argumenta que estar fuera del país no otorga ese derecho. En cambio, organizaciones defensoras de inmigrantes aseguran que la ley también protege a quienes intentan ingresar, no solo a quienes ya cruzaron la frontera.
Tribunales inferiores ya declararon ilegal esta política, señalando que el gobierno tiene la obligación de procesar las solicitudes de asilo en la frontera. El Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito determinó que el “metering” permitía a las autoridades evadir sus responsabilidades legales, al rechazar migrantes sin evaluar sus casos.
Durante su aplicación, esta política afectó a decenas de miles de personas, muchas de las cuales quedaron varadas en México en condiciones precarias, sin acceso a servicios básicos ni protección. Organizaciones humanitarias advierten que esto generó una crisis en la frontera, obligando a algunos migrantes a intentar cruces peligrosos por rutas irregulares, con consecuencias fatales en varios casos.
La decisión de la Corte Suprema podría definir el futuro del sistema de asilo en Estados Unidos. Si se avala esta política, miles de migrantes podrían quedar sin posibilidad de iniciar su trámite, incluso al llegar a la frontera.
El caso forma parte de una serie de decisiones clave que podrían endurecer aún más las políticas migratorias y redefinir los derechos de quienes buscan protección en el país.