Nueva York implementará un sistema de vigilancia sobre sus ciudadanos, con la finalidad de mantener el orden y la seguridad en la ciudad. ¿Qué está pasando?
¡Atención! La ciudad de Nueva York, en Estados Unidos, ha puesto en marcha un conjunto de regulaciones más severas para el control del ruido, incorporando un sistema de cámaras que vigilan a los ciudadanos. Estas herramientas claves podrían acarrear multas de hasta US$2.500 por persona.
Es importante saber que la iniciativa, actualmente en proceso de expansión, se centra de manera especial a todos los conductores que emplean escapes alterados o que manejan autos que superan los límites de ruido establecidos. AQUÍ más detalles.
La ciudad de Nueva York ha implementado un sistema más riguroso de control del ruido, que incluye la instalación de cámaras especializadas capaces de multar a los infractores con sanciones que pueden llegar a alcanzar los US$2.500.
Nueva York: incorporan cámaras de vigilancia y cobros de multas de más de 2500 dólares a estos ciudadanos.
Según informes de ‘El Cronista’, este nuevo enfoque, promovido por el alcalde Zohran Mamdani, se centra en conductores que usan vehículos con escapes modificados o que superan los niveles de ruido permitidos.
Asimismo, la iniciativa forma parte de un plan más amplio destinado a mitigar la contaminación acústica en la metrópoli, combinando tecnología avanzada, monitoreo constante y sanciones económicas severas para quienes no respeten las normativas establecidas.
La estrategia se apoya en la legislación estatal y local vigente, incorporando herramientas automatizadas que permiten detectar infracciones sin la necesidad de operativos presenciales.
Las cámaras de ruido, que se encuentran en ubicaciones estratégicas como Midtown y Downtown Brooklyn, están equipadas con micrófonos de alta sensibilidad y lentes panorámicas.
Cuando un vehículo excede los 85 decibeles, el sistema se activa, graba un breve video, identifica la matrícula y envía la información al Departamento de Protección Ambiental (DEP) para su validación. Las ubicaciones de estas cámaras no son públicas, lo que busca prevenir que los conductores eviten los controles establecidos.