Un guardia de seguridad de Krome, en Miami, fue arrestado por presuntamente sustraer $5,382 de un inmigrante detenido en proceso de deportación.
Un guardia de seguridad que trabajaba en el Centro de Procesamiento de Servicios Krome, una de las principales instalaciones para inmigrantes detenidos en el sur de Florida, fue arrestado tras ser acusado de sustraer $5,382 en efectivo a un detenido que se encontraba en proceso de deportación. La información fue publicada por CiberCuba, fuente principal de este reporte.
El acusado fue identificado como Matthew Christian Torres, de 31 años.
El acusado fue identificado como Matthew Christian Torres, de 31 años, residente de Palmetto Bay. Según el informe policial, Torres no trabajaba directamente para ICE, sino para Akima Protective Services, una empresa privada contratada para prestar servicios de seguridad en el centro de detención de ICE ubicado en el suroeste de Miami.
El caso comenzó a ser investigado cuando empleados de Krome preparaban los documentos de deportación de un detenido identificado por las iniciales W. J. El hombre informó que habían desaparecido $5,382 en efectivo que se encontraban bajo custodia de la instalación.
De acuerdo con las autoridades, las cámaras de vigilancia registraron los hechos el 19 de agosto. Las imágenes mostrarían al guardia colocando el dinero dentro de un libro de registro, sin dejar constancia de la suma en el registro oficial de propiedades.
De acuerdo con el reporte de arresto, Torres habría ocultado el dinero dentro de su chaqueta antes de ingresar a un baño para empleados. Al regresar al área común, habría sacado una bolsa transparente que contenía el efectivo y la habría colocado en el bolsillo derecho de su pantalón. El informe señala que el guardia no informó a ningún supervisor sobre el dinero que pertenecía al detenido.
Torres fue arrestado en las instalaciones de Krome y trasladado al Centro Correccional Turner Guilford Knight. Enfrenta un cargo de hurto mayor en tercer grado, un delito grave que, según la legislación de Florida, puede conllevar una pena de hasta cinco años de prisión. Su fianza fue fijada en $2,500.
El caso también pone el foco en Akima Protective Services y sus operaciones en Krome. Una empresa relacionada, Akima Infrastructure Protection, obtuvo en agosto de 2024 un contrato con un valor potencial de hasta $685.5 millones con ICE para prestar servicios de apoyo a la detención, entre ellos la gestión de detenidos, el transporte, la alimentación y los servicios bancarios.
ICE afirmó que toma "muy en serio las acusaciones de conducta indebida" y que exige a sus empleados y contratistas altos estándares de conducta profesional y ética. La agencia agregó que investiga las quejas que recibe. El Departamento del Sheriff de Miami-Dade mantiene abierta la investigación.
El incidente ocurre en medio del escrutinio sobre las condiciones de Krome, un centro de detención de ICE que ha enfrentado denuncias por hacinamiento y condiciones precarias. Durante 2025, la instalación llegó a albergar cerca de 1,700 personas, pese a haber sido diseñada para unas 600.