Autoridades activaron protocolos de emergencia tras detectar niveles críticos de contaminación que ponen en riesgo la salud.
Miles de residentes del este de California despertaron bajo una advertencia sanitaria inusual: permanecer dentro de sus hogares ante el deterioro extremo de la calidad del aire. La medida fue comunicada durante la madrugada del 8 de enero, luego de que los sistemas oficiales de monitoreo confirmaran concentraciones peligrosas de contaminación atmosférica.
Las localidades de Keeler, Lone Pine y Cartago figuraron entre las más comprometidas, según los registros actualizados del sistema AirNow, operado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Las mediciones reflejaron niveles “insalubres” en el Índice de Calidad del Aire (AQI), una categoría que implica riesgos para toda la población y un impacto aún mayor en niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardíacas.
Niveles peligrosos de contaminación ponen en riesgo la salud.
La advertencia se emitió tras detectarse una elevada concentración de partículas finas PM2.5, uno de los contaminantes más dañinos para la salud. De acuerdo con datos difundidos por Newsweek, los valores registrados superaron el umbral que obliga a restringir actividades al aire libre y a reforzar las recomendaciones preventivas.
El AQI clasifica la calidad del aire en una escala que va desde “buena” hasta “peligrosa”. En este caso, los registros se ubicaron en el rango de 151 a 200, considerado insalubre para la población en general.
El Índice de Calidad del Aire es la herramienta oficial utilizada en Estados Unidos para informar de forma clara el nivel de contaminación. Funciona mediante códigos numéricos y colores que permiten identificar rápidamente el riesgo:
En este episodio, el aumento de PM2.5 fue el principal factor que encendió las alertas.
Las PM2.5 son tan pequeñas que pueden penetrar profundamente en los pulmones e incluso ingresar al torrente sanguíneo. La exposición puede causar irritación, dificultad para respirar, presión en el pecho y agravar enfermedades como el asma o problemas cardíacos.
Especialistas advierten que su impacto se intensifica durante incendios forestales, sequías prolongadas y condiciones meteorológicas adversas, frecuentes en algunas zonas de California.
Las autoridades sanitarias difundieron una serie de medidas preventivas para reducir los riesgos:
Los organismos oficiales no descartan nuevas advertencias si continúan las condiciones que favorecen la acumulación de contaminantes. Por ello, recomiendan a los residentes mantenerse informados y actuar con rapidez ante futuras notificaciones.
El monitoreo permanente de la calidad del aire se ha convertido en una herramienta clave para anticipar riesgos y proteger la salud pública en una región cada vez más expuesta a episodios de contaminación extrema.