Autoridades federales alertan sobre infladores de bolsas de aire no certificados que ya provocaron muertes y heridas graves en accidentes evitables.
Una nueva advertencia de seguridad sacudió al sector automotor en Estados Unidos. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) confirmó que al menos ocho personas murieron y dos resultaron gravemente heridas en accidentes donde fallaron infladores de bolsas de aire defectuosos fabricados en China.
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La alerta se emitió tras registrarse dos muertes adicionales en diciembre de 2025, lo que llevó a reforzar la advertencia para propietarios de vehículos, en especial quienes conducen autos usados o reparados tras choques previos.
La investigación apunta a infladores producidos por Jilin Province Detiannuo Automobile Safety System Co. Ltd., una empresa con sede en China cuyos componentes fueron detectados en al menos diez accidentes en territorio estadounidense.
Airbags defectuosos ya causaron muertes y mantienen en alerta a conductores en EE. UU.
Según la NHTSA, estos infladores no forman parte del equipamiento original de los fabricantes de autos. En todos los casos analizados, las bolsas de aire fueron instaladas como piezas de reemplazo, generalmente tras reparaciones derivadas de siniestros anteriores.
Las autoridades explicaron que los infladores defectuosos pueden estallar violentamente al activarse, lanzando fragmentos metálicos hacia el conductor. En varios accidentes, las lesiones fueron tan severas que la NHTSA las catalogó como “potencialmente evitables” si se hubieran utilizado componentes certificados.
Los daños documentados incluyen heridas en el pecho, cuello, rostro y ojos, con consecuencias fatales incluso en choques que, bajo condiciones normales, habrían sido sobrevivibles.
La mayoría de los vehículos involucrados tenía títulos de salvamento o reconstruidos, una categoría frecuente en el mercado de autos usados. Este tipo de unidades suele haber sufrido daños estructurales importantes y, en algunos casos, es reparado con piezas de bajo costo y origen incierto.
Aunque los primeros casos se detectaron en modelos como Chevrolet Malibu y Hyundai Sonata, la NHTSA advirtió que el problema no se limita a marcas o modelos específicos. Cualquier vehículo que haya recibido airbags de reemplazo podría estar en riesgo.
El propio fabricante chino reconoció que sus infladores no están autorizados para su comercialización en Estados Unidos. Aun así, las autoridades federales sospechan que estas piezas ingresaron al país a través de importaciones paralelas y fueron instaladas en talleres no certificados.
“La instalación de estos infladores pone en peligro directo a las familias estadounidenses”, advirtió la NHTSA, que pidió colaboración urgente a talleres, distribuidores y al sector de autopartes.
La agencia federal recomienda a los consumidores:
La NHTSA mantiene habilitada su base de datos oficial y su línea de atención al consumidor para reportes y consultas.
La advertencia vuelve a poner en el centro del debate la seguridad de los autos usados en Estados Unidos. Especialistas advierten que esta alerta podría endurecer controles, elevar costos de reparación y modificar criterios de compra, especialmente en vehículos con antecedentes de choques.
Mientras avanza la investigación, la NHTSA reiteró que la seguridad no es negociable y que seguirá retirando de circulación cualquier componente que represente un riesgo grave para los conductores.