La SSA confirmó excepciones para beneficiarios que no pueden usar pagos electrónicos. Quiénes aplican y cómo solicitar la autorización especial.
La Administración del Seguro Social dio marcha atrás a una decisión que había generado inquietud entre miles de beneficiarios en Estados Unidos. Si bien desde septiembre de 2025 el pago electrónico pasó a ser el método principal, el gobierno confirmó que los cheques en papel no serán eliminados por completo, una aclaración que trae alivio a quienes aún dependen de este formato para recibir sus beneficios.
La decisión llega tras advertir que no todos los beneficiarios están en condiciones de adaptarse a los sistemas digitales. Por eso se mantiene excepciones vigentes que permiten seguir cobrando en formato físico, siempre que se cumplan ciertos requisitos y se obtenga una autorización especial.
El Gobierno confirma excepciones para mantener el cheque físico del Seguro Social.
La eliminación de los cheques físicos formó parte de una política federal impulsada para reducir costos operativos, prevenir fraudes y agilizar la entrega de los pagos. Según explicó la SSA, los depósitos directos y las tarjetas electrónicas permiten un mayor control y evitan retrasos vinculados al servicio postal.
Desde septiembre de 2025, jubilaciones, pensiones y otros beneficios pasaron a cobrarse de manera electrónica, obligando a millones de personas a modificar su forma habitual de pago.
Pese a esta eliminación general, el Gobierno aclaró que algunos beneficiarios podrán seguir recibiendo el cheque físico mediante una exención oficial. La medida está dirigida a personas que enfrentan dificultades reales para utilizar medios electrónicos, entre ellas:
Una vez aprobada la solicitud, la autorización no es permanente y puede ser revisada periódicamente por las autoridades. Clave: si cumples con estas condiciones, aún puedes conservar el cheque en papel, pero es fundamental iniciar el trámite y no esperar a que el pago sea suspendido.