La nieve y el frío extremo convierten cualquier trayecto en una situación de riesgo. ¿Cuáles son las medidas clave para proteger tu vida frente a la tormenta?
La tormenta invernal que impacta a Estados Unidos, este fin de semana convirtió las carreteras en escenarios de alto riesgo, incluso para los conductores mas experimentados. En instantes, el trayecto rutinario puede convertirse en una emergencia, especialmente si el vehículo sufre una falla mecánica en medio de la nieve y las bajas temperaturas.
Según lo expuesto por el Servicio Meteorológicos, varios conductores enfrentan las temperaturas gélidas, nevadas intensas, granizo y lluvias heladas con ciertas condiciones que no solo complican la conducción, sino que también aumentan las probabilidades de averías en los automóviles.
En diálogo con Telemundo Houston, Anlleyn Venegas, portavoz de la Asociación Automovilística Americana (AAA), explicó que durante episodios de frío extremo se disparan las solicitudes de auxilio por baterías descargadas y baja presión en las llantas.
“Las baterías se mueren mucho más rápido cuando bajan las temperaturas. Por eso es fundamental asegurarse de que el vehículo esté en buenas condiciones antes de salir”, advirtió.
Tormenta invernal pone en riesgo a conductores.
Ante alertas de aguanieve o carreteras congeladas, la recomendación es clara: evitar viajes innecesarios y permanecer en casa. Sin embargo, si no queda otra opción y ocurre una emergencia, saber cómo actuar puede marcar la diferencia.
Las condiciones actuales pueden provocar que un vehículo quede detenido de forma repentina. En esos casos, la preparación previa es clave.
Según la AAA, antes de salir es fundamental contar con un kit de emergencia, que incluya:
Si el auto se detiene en plena tormenta, la recomendación es contactar de inmediato a las patrullas de camino o a un servicio de grúa. Venegas subraya un punto vital: no abandonar el vehículo, ya que exponerse al frío extremo puede resultar letal en pocos minutos.
Permanecer dentro del automóvil, con abrigo adecuado y señalizando la emergencia, es generalmente la opción más segura mientras llega la ayuda.
El frío extremo no solo impacta en los vehículos, sino también en el cuerpo humano. Estudios clínicos advierten que estas condiciones incrementan el riesgo de infartos y eventos cardiovasculares, especialmente por el esfuerzo físico en temperaturas bajas.
Además, la nieve y el hielo elevan los casos de hipotermia, congelación, crisis respiratorias y caídas, debido a superficies resbaladizas que pueden provocar fracturas y lesiones graves.