El Gobierno explicó que el IRS sigue de cerca a quienes superan los USD 20.000 en ingresos y realizan más de 200 movimientos al año.
Las autoridades estadounidenses informaron que la agencia tributaria del país emplea herramientas tecnológicas automáticas para vigilar cuentas bancarias y servicios de pago digital que registran montos significativos de dinero y numerosas operaciones dentro de un mismo período impositivo.
La fiscalización se activa cuando los ciudadanos o extranjeros superan los USD 20.000 en ingresos brutos y acumulan más de 200 transacciones en un año calendario. Aunque la medida no crea un nuevo impuesto, sí refuerza el cruce de información con las declaraciones presentadas por los contribuyentes.
Autoridades refuerzan el control fiscal sobre ingresos y movimientos bancarios de ciudadanos y extranjeros.
El IRS recibe reportes sobre ingresos brutos y volumen de operaciones vinculadas a ventas y servicios procesados por bancos y plataformas de pago. Estos datos son enviados de forma periódica por las entidades financieras y sistemas de cobro digital.
Luego, el organismo cruza automáticamente esa información con lo declarado por cada usuario para verificar coincidencias, detectar omisiones y analizar posibles inconsistencias fiscales.
El objetivo principal es identificar ingresos no declarados, actividades comerciales encubiertas y discrepancias entre el dinero recibido y lo informado ante el IRS. El foco está especialmente en operaciones realizadas a través de cuentas bancarias y plataformas de pago utilizadas para ventas o prestación de servicios.
Las autoridades fiscales aclaran que superar los umbrales establecidos no constituye una infracción por sí sola, pero sí puede derivar en revisiones si existen diferencias con lo declarado.
Quienes superen los USD 20.000 en ingresos brutos y las 200 operaciones anuales deben revisar y regularizar su situación fiscal para evitar avisos, auditorías o sanciones del IRS.
Entre las principales recomendaciones se encuentran declarar todos los ingresos percibidos, verificar y conciliar los reportes recibidos, conservar comprobantes y registros, corregir errores en caso de existir, evaluar deducciones y gastos aplicables, y pagar o negociar cualquier deuda pendiente.
El IRS puede emitir notificaciones, iniciar auditorías o aplicar sanciones si detecta omisiones o errores relevantes en las declaraciones. Las consecuencias dependen del monto involucrado y del grado de incumplimiento, pero pueden incluir multas e intereses.
Las autoridades reiteran que el monitoreo busca mejorar el cumplimiento tributario y no penalizar a quienes cumplen correctamente con sus obligaciones.