Debido a denuncias sobre maltrato y escasez de alimentos, legisladores y activistas instan al gobierno federal a liberar a las familias migrantes en Texas.
La defensa de los derechos de los inmigrantes en Texas vuelve a cobrar fuerza, con un llamado urgente de legisladores estadounidenses y organizaciones comunitarias que exigen la liberación de familias que permanecen bajo custodia en centros de detención fronterizos. La situación enciende las alarmas tanto a nivel local como nacional, ante lo que activistas describen como "condiciones inaceptables" para los niños y adultos retenidos.
Un grupo de defensores de inmigrantes, acompañado por congresistas demócratas liderados por el representante Joaquín Castro, anunció una conferencia de prensa para solicitar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) la salida inmediata de las familias recluidas en el Centro de Detención de Dilley.
Según reportó Telemundo San Antonio, quienes han alzado la voz aseguran que en ese centro existen graves deficiencias en la atención médica, raciones alimenticias insuficientes y condiciones de higiene precarias, lo que genera preocupación por el bienestar de los menores y sus padres.
Desde el otro lado, el DHS defendió su gestión y aseguró que las instalaciones cuentan con servicios específicos para familias. En un comunicado citado por Telemundo San Antonio, la agencia afirmó: "Los niños tienen acceso a maestros, aulas y cuadernillos curriculares de matemáticas, lectura y ortografía. También cuentan con libros, juguetes y actividades al aire libre apropiadas para su edad. Todo esto se financia generosamente con fondos públicos estadounidenses".
La agencia también aseguró que los detenidos tienen acceso continuo a profesionales de la salud, incluidos médicos, pediatras, enfermeras y especialistas en salud mental, en respuesta a las críticas públicas.
El reclamo no se limita a Dilley. En el Valle del Sur de Texas, crece la indignación comunitaria tras la detención de la familia Gámez Cuéllar, que, según reportó Telemundo San Antonio, llegó legalmente a Estados Unidos en 2023 a través de la aplicación CBP-One y cumplió con todas sus citas migratorias programadas.
Este domingo, residentes y activistas se reunieron frente al Centro de Detención de Inmigración en Raymondville para exigir la liberación de la familia y solicitar mayor transparencia sobre las acciones de ICE. Los manifestantes advirtieron que la detención repentina de esta familia ha generado temor entre padres y estudiantes de la región, quienes ahora sienten inseguridad respecto a la estabilidad de sus propias comunidades.
Organizaciones locales exigen, además, que las autoridades otorguen protección inmediata a los menores involucrados y aclaren las razones detrás de estas detenciones, en un contexto de creciente tensión social y política en la frontera.