HRW sostiene que el despliegue masivo del ICE en Minnesota habría implicado abusos en la aplicación de leyes migratorias y graves violaciones de DD. HH.
Human Rights Watch advierte, en un nuevo y contundente informe, que la llamada "Operación Metro Surge" habría desencadenado una grave crisis de derechos humanos en Minnesota, afectando especialmente tanto a inmigrantes con estatus legal como a personas en situación migratoria irregular en Estados Unidos. El documento, publicado este jueves bajo el título "Una crisis fabricada: comunidades de Minnesota aterrorizadas por el Gobierno federal", describe un panorama de miedo generalizado en ciudades como Minneapolis y Saint Paul, donde las acciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) habrían alterado la vida cotidiana de miles de personas.
Según la ONG, la agencia detuvo a unos 4,000 inmigrantes en el estado durante las protestas.
Según Human Rights Watch, la ofensiva ejecutada entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) forma parte de "un patrón más amplio de despliegues masivos y abusivos" dentro del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés). El informe estima que alrededor de 4.000 inmigrantes fueron detenidos en Minnesota, de los cuales más del 75 % no tenía antecedentes penales en Estados Unidos. Esta situación ha intensificado el debate sobre las políticas migratorias y su impacto en las comunidades migrantes del país.
Human Rights Watch, tras entrevistar a más de 130 personas, entre inmigrantes, abogados y defensores de derechos humanos, sostiene que durante el operativo se registraron presuntas prácticas de alto impacto, como el uso o la amenaza de uso de fuerza letal, la destrucción injustificada de vehículos y el empleo de granadas aturdidoras contra manifestantes a corta distancia. Además, el informe menciona la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti, durante acciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en enero.
Human Rights Watch también advierte que más de 500 ciudadanos estadounidenses fueron detenidos durante las protestas, mientras que numerosos residentes denunciaron que agentes les apuntaron con armas sin una razón aparente.
El documento de Human Rights Watch también alerta sobre posibles patrones de discriminación racial durante la "Operación Metro Surge". Personas entrevistadas señalaron que las detenciones se habrían realizado en función de la apariencia étnica o racial, lo que generó un clima de temor entre comunidades inmigrantes y ciudadanos no blancos.
"Ciudadanos no blancos entrevistados por HRW dijeron que tenían tanto temor a la discriminación racial que comenzaron a llevar sus pasaportes a todas partes", señala el informe. La organización añade que el operativo alteró servicios esenciales: clínicas registraron hasta un 50 % menos de pacientes, estudiantes dejaron de asistir a clases y numerosos trabajadores faltaron a sus empleos por temor a ser detenidos.
HRW concluye que la situación en Minnesota evidencia la necesidad urgente de reformas profundas en el U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) y en la U.S. Customs and Border Protection (CBP), exigiendo mayores mecanismos de transparencia, supervisión y rendición de cuentas. En palabras de la organización, el informe documenta cómo una política migratoria agresiva puede transformarse en "una crisis fabricada" que impacta directamente en la vida de inmigrantes legales e inmigrantes indocumentados en Estados Unidos, especialmente en estados clave como Minnesota.