Un fallo judicial bloquea la exigencia de prueba de ciudadanía para votar en EE. UU., propuesta por Donald Trump y criticada por defensores de derechos civiles.
Un tribunal federal en Estados Unidos emitió un nuevo revés legal contra una de las iniciativas electorales más controvertidas del presidente Donald Trump. La decisión frena de forma definitiva gran parte de una orden ejecutiva que buscaba endurecer los requisitos para el registro de votantes, incluida la exigencia de una prueba de ciudadanía estadounidense, una medida que ha influido especialmente en el debate sobre inmigración y el acceso al sistema electoral en el país. El fallo marca un punto clave en la disputa sobre quién controla realmente las reglas del voto en Estados Unidos.
La jueza federal Denise Casper, del Tribunal de Distrito en Boston, convirtió en permanente una orden que ya había suspendido temporalmente la medida un año atrás. Con esta decisión, se impide al gobierno avanzar con gran parte del plan electoral impulsado por el presidente, el cual incluía cambios profundos en el registro de votantes en Estados Unidos.
De acuerdo con el fallo, el intento de imponer una prueba de ciudadanía estadounidense al momento de registrarse para votar excede las facultades del Poder Ejecutivo. En su resolución, la magistrada fue clara al señalar: "La Constitución no otorga al Presidente ningún poder específico en materia electoral", y reforzó que la regulación del proceso corresponde a los estados y al Congreso.
El plan de Donald Trump no solo buscaba exigir documentación de ciudadanía para el registro electoral, sino también impedir el conteo de boletas por correo recibidas después del día de la elección, incluso si contaban con un matasellos válido. Además, contemplaba sanciones económicas para los estados que no cumplieran con estas nuevas reglas del sistema de votación en Estados Unidos.
El caso generó un fuerte debate político, especialmente entre sectores que defienden los derechos de los inmigrantes y el acceso al voto. La fiscal general de Nueva York, Letitia James, celebró el fallo y afirmó, según Associated Press: "Generaciones de estadounidenses lucharon incansablemente por el derecho al voto, y honramos su legado protegiendo ese derecho contra cualquiera que intente socavarlo".
Mientras tanto, la Casa Blanca no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios y el conflicto legal sigue escalando en torno a nuevas órdenes ejecutivas relacionadas con el sistema electoral. En paralelo, el Congreso analiza propuestas impulsadas por el propio Trump para establecer una legislación que refuerce la exigencia de ciudadanía en el registro de votantes, aunque estas iniciativas siguen estancadas. El debate sobre la prueba de ciudadanía estadounidense, los derechos de los inmigrantes y el futuro del voto en Estados Unidos continúa abierto, con nuevas decisiones judiciales y políticas que podrían redefinir el sistema electoral en los próximos meses.