El papa León XIV pidió a Estados Unidos reafirmar sus valores fundacionales de proteger la vida y la dignidad humana en un acto previo al 250.º aniversario.
En el marco de la conmemoración de los 250 años de Estados Unidos, el papa León XIV envió un mensaje que reavivó el debate sobre la inmigración y los valores fundacionales del país. Durante una intervención por videoconferencia, Robert Francis Prevost defendió la libertad, la dignidad humana y la protección de las personas más vulnerables, en un discurso que muchos interpretan como una crítica indirecta a las políticas migratorias del presidente Donald Trump.
El primer pontífice estadounidense participó en los actos por el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos al recibir la Medalla de la Libertad del Centro Nacional de la Constitución de Filadelfia. En su intervención, recordó que el país se ha convertido en un símbolo de libertad al acoger a generaciones de inmigrantes que contribuyeron a su desarrollo.
El papa León XIV, nacido en Chicago e hijo de inmigrantes, evocó la Declaración de Independencia de 1776 para subrayar que "todos los hombres y mujeres son creados iguales" y que poseen derechos inalienables como la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. También afirmó que esa visión permitió que la nación "abriera sus puertas a sucesivas oleadas de inmigrantes", quienes, junto con sus descendientes, desempeñaron un papel clave en la construcción del futuro de Estados Unidos.
Durante su discurso, Robert Francis Prevost sostuvo que la verdadera fortaleza de una nación se refleja en la forma en que trata a quienes más necesitan apoyo. "La grandeza moral de una nación se manifiesta, sobre todo, en su capacidad para apoyar, proteger y valorar la vida de todos, especialmente de los más vulnerables y de aquellos cuyo valor es cuestionado", expresó. El pontífice también recordó que la libertad no consiste únicamente en actuar según la voluntad individual, sino en buscar la verdad y obrar por el bien común, incluso cuando ello implique sacrificios.
Sin mencionar directamente a Donald Trump, el papa León XIV advirtió que construir una sociedad basada en la libertad y la justicia sigue siendo un desafío permanente. En ese sentido, pidió que cada generación renueve el compromiso con los ideales que dieron origen a Estados Unidos, además de promover un diálogo marcado por el respeto, la reconciliación y la búsqueda de consensos ante la creciente polarización política.
La intervención concluyó con un llamado a mantener vivo el espíritu que convirtió al país en la "tierra de los libres y el hogar de los valientes", antes de cerrar con la frase: "¡Que Dios bendiga a América!".
De acuerdo con la información publicada por EL PAÍS y Associated Press, el discurso del papa se produjo durante la conmemoración de los 250 años de Estados Unidos y se centró en la defensa de la libertad, la inmigración y la protección de las personas más vulnerables.