ICE detuvo a más de 8.500 niños entre 2025 y agosto de 2026, duplicando los arrestos en los primeros siete meses de este año, según The Marshall Project.
La detención de menores de edad por parte de las autoridades migratorias vuelve a generar preocupación en Estados Unidos. Según una investigación de The Marshall Project, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) arrestó a miles de niños durante el segundo mandato de Donald Trump, con un incremento significativo en 2026. Los datos reflejan el impacto de las políticas migratorias en las familias de inmigrantes, tanto legales como indocumentados, así como la incertidumbre que enfrentan los menores durante los procesos de detención y deportación.
De acuerdo con The Marshall Project, entre el 1 de enero de 2025 y el 8 de agosto de 2026, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) registró 8.592 arrestos de menores. La investigación también señala que, hasta julio de 2026, los arrestos de menores habían más que duplicado los registrados durante el mismo período de 2025.
El análisis se basó en registros gubernamentales del Deportation Data Project, con la colaboración de investigadores de las universidades de California en Berkeley y Los Ángeles. Los datos también indican que 8.755 menores permanecieron bajo custodia migratoria, entre ellos 562 bebés y niños pequeños.
En promedio, 198 niños permanecieron detenidos cada día. Detrás de estas cifras hay familias que buscan respuestas y menores que enfrentan separaciones, incertidumbre y procesos migratorios cuyas implicaciones pueden resultar difíciles de comprender a su edad.
El impacto también se refleja en las deportaciones. Según los datos citados en la investigación, el 54 % de las liberaciones de menores de los centros de detención del ICE terminó con la deportación de los niños. En total, el Gobierno federal deportó a 22.565 menores, incluidos 1.460 que fueron expulsados desde el interior de Estados Unidos.
La mayoría de los menores incluidos en los registros de arrestos no tenía antecedentes penales ni enfrentaba cargos pendientes por delitos distintos de las infracciones migratorias. Este dato es relevante, ya que las infracciones relacionadas con el estatus migratorio suelen ser de carácter civil y no penal.
La investigación de The Marshall Project identificó a California, Texas, Nueva York y Florida como los estados con el mayor número de arrestos de menores. En conjunto, estas cuatro jurisdicciones concentraron 5.250 casos, lo que representa más del 61 % del total registrado.
El aumento fue especialmente pronunciado en algunas zonas. Durante los primeros siete meses de 2026, Florida y Massachusetts registraron más del doble de arrestos de menores que en todo 2025. En Nueva York y Nueva Jersey, las detenciones se triplicaron, según los datos analizados.
Abogados que representan a familias inmigrantes advierten que muchos de estos niños llevan años viviendo en Estados Unidos, donde tienen sus hogares, amistades y vínculos familiares. También cuestionan que las medidas migratorias afecten a menores sin antecedentes penales, incluidos aquellos que dependen de sus padres para comprender y afrontar los procedimientos legales.
La investigación también documentó casos de menores retenidos fuera de los centros de detención tradicionales. Algunos permanecieron durante horas o incluso días en hoteles y salas de espera de edificios de oficinas, donde los abogados denunciaron dificultades para garantizarles una alimentación adecuada, privacidad y comunicación con sus familiares.
Según documentos judiciales citados por The Marshall Project, 86 niños permanecieron detenidos en hoteles durante más de tres días entre febrero y marzo. Aunque muchos estuvieron acompañados por sus familiares, también se documentaron casos de menores separados de sus parientes que permanecieron solos y tuvieron acceso limitado o nulo a asistencia legal.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no respondieron a las preguntas formuladas durante la investigación. En documentos judiciales, funcionarios del Gobierno argumentaron que algunas de estas estancias se debieron a retrasos en los vuelos o a dificultades para obtener documentos de viaje.
Estas cifras vuelven a poner el foco en las consecuencias de las políticas migratorias para los niños y sus familias. Para los inmigrantes en Estados Unidos, tanto aquellos que cuentan con estatus legal como los indocumentados, conocer el alcance de estas medidas es fundamental para comprender el panorama migratorio y sus posibles efectos en los menores.