No declarar impuestos en EE. UU. puede ocasionarte graves consecuencias; tales como multas, procesos penales y afectar trámites migratorios. ¿Qué debes hacer?
Cumplir con las obligaciones fiscales en Estados Unidos no algo que deba olvidar tener en cuenta la población inmigrante. Más allá de los ingresos obtenidos o del estatus migratorio, declarar impuestos es una acción necesaria que puede influir directamente en la estabilidad legal de una persona dentro del país.
En tanto, el ignorar este deber puede ocasionar que se activen sanciones económicas, procesos legales e incluso afectar trámites migratorios futuros.
El Internal Revenue Service (IRS) establece que toda persona que genere ingresos en EE. UU. debe rendir cuentas ante el sistema tributario, aun cuando no cuente con un Número de Seguro Social. Para estos casos, existe el ITIN (Número de Identificación Personal del Contribuyente), que permite cumplir con la ley sin importar la situación migratoria.
El IRS puede imponer multas severas a inmigrantes que evitan declarar ingresos.
Las responsabilidades fiscales no son iguales para todos. Quienes poseen una Green Card son considerados residentes fiscales y deben declarar impuestos como cualquier ciudadano estadounidense, incluyendo ingresos obtenidos dentro y fuera del país.
En cambio, los inmigrantes catalogados como “no residentes” solo están obligados a declarar los ingresos generados en territorio estadounidense o derivados de actividades comerciales realizadas dentro del país.
No presentar la declaración ante el IRS no pasa desapercibido. La agente tributaria Brissa Chapa advierte que el organismo inicia un proceso de seguimiento que incluye notificaciones formales y posibles auditorías. Ignorar estas advertencias puede agravar la situación.
Desde el propio IRS señalan que la falta de presentación puede derivar en multas mensuales de hasta el 5% del monto adeudado, acumulándose hasta un máximo del 25%. Si se detecta evasión deliberada, fraude o información falsa, el caso puede escalar a delitos federales con consecuencias penales.
Además de las sanciones económicas, no declarar impuestos puede convertirse en un obstáculo serio para quienes buscan regularizar su estatus, solicitar residencia permanente o iniciar un proceso de ciudadanía. El historial fiscal suele ser evaluado como un indicador de cumplimiento de la ley y responsabilidad cívica.
En resumen, declarar impuestos no solo evita problemas con el fisco, sino que también funciona como una herramienta de protección legal para los inmigrantes que viven y trabajan en Estados Unidos. Cumplir con esta obligación puede marcar la diferencia entre avanzar o quedar expuesto a sanciones graves.