Desde 2026, un impuesto federal del 1% encarecerá algunas remesas enviadas desde EE. UU. según el método usado.
Enviar dinero desde Estados Unidos al extranjero será más caro a partir de 2026 para millones de personas. Una nueva disposición federal establece un impuesto del 1% sobre ciertas remesas internacionales, una medida que impactará directamente a quienes utilizan métodos tradicionales de envío.
PUEDES VER: ADVERTENCIA para inmigrantes: Estados Unidos almacenará el ADN de quienes ingresen al país sin visa
Aunque el porcentaje parece bajo, el gravamen generará una recaudación estimada de casi 10 mil millones de dólares para el Tesoro estadounidense. El alcance del impuesto no es universal y dependerá del tipo de transferencia utilizada.
El impuesto del 1% se aplicará según el método usado para enviar dinero.
El recargo del 1% se aplicará exclusivamente a remesas realizadas en efectivo, mediante cheques o giros postales. Estas operaciones suelen canalizarse a través de empresas de transferencia de dinero como Western Union o MoneyGram. En la práctica, esto significa que una persona que envíe 500 dólares deberá pagar 5 dólares adicionales, mientras que un envío de 1.000 dólares tendrá un cargo extra de 10 dólares. El impuesto se cobrará únicamente en transferencias iguales o superiores a 15 dólares.
Las compañías encargadas del envío serán las responsables de retener el monto y reportarlo de forma trimestral al Servicio de Impuestos Internos.
No todas las remesas estarán sujetas al nuevo impuesto federal. La normativa excluye las transferencias electrónicas realizadas a través de sistemas digitales y bancarios, entre ellos:
Estas opciones seguirán permitiendo el envío de dinero sin el recargo del 1%, lo que podría impulsar un cambio en los hábitos de los usuarios.
El nuevo gravamen no hace distinción por estatus migratorio. Esto significa que deberán pagarlo ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes, trabajadores con visa y migrantes indocumentados por igual.
Las estimaciones oficiales indican que la medida impactará a cerca de 49 millones de personas que envían dinero de manera regular a familiares y conocidos fuera del país. Ante este escenario, expertos recomiendan evaluar los métodos de envío para reducir costos y evitar cargos innecesarios.