Trump presentó una demanda contra el IRS y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, reclamando la suma de 10.000 millones de dólares. ¿Por qué?
Este 29 de enero, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha interpuesto una inesperada demanda contra el Servicio de Impuestos Internos (IRS) y el Departamento del Tesoro por un monto de 10.000 millones de dólares.
En su acusación, el republicano señaló que ambas entidades no tomaron las medidas adecuadas para prevenir la divulgación indebida de sus declaraciones fiscales, así como las de sus hijos y su empresa, por parte de un exempleado del IRS a los medios de comunicación. Esta acción legal resalta las preocupaciones sobre la privacidad y la seguridad de la información fiscal en el país.
Según información de NBCNews y otros portales internacionales, esta reciente demanda fue presentada en un tribunal federal de Miami, EE. UU., en la que Donald Trump actuó a título personal, sin la representación de su cargo como presidente. Junto a él, figuran otros demandantes, tales como sus hijos, Donald Trump Jr. y Eric Trump, así como la Organización Trump.
Trump demanda al IRS por 10 mil millones de dólares por filtración de declaraciones de impuestos.
La denuncia informa que los demandados han ocasionado daños a la reputación y finanzas de los demandantes, generando vergüenza pública y distorsionando su imagen comercial. Esta situación ha perjudicado de manera negativa a la percepción pública del mandatario y de los otros involucrados.
Por su parte, el Tesoro y el Servicio de Impuestos Internos (IRS) han decidido no ofrecer ningún comentarios sobre el caso. Cabe recordar que Charles Littlejohn, un excontratista del IRS, fue condenado a cinco años de prisión en 2024 tras admitir haber filtrado registros fiscales de Trump al diario The New York Times.
Recordemos que este medio había revelado en 2020 que Trump solo pagó US$750 en impuestos federales sobre la renta en 2016 y 2017, información que el presidente descalificó como "totalmente falsa" y "fabricada", alegando que había sido "obtenida ilegalmente".
En un tribunal federal, Littlejohn confesó haber sustraído registros fiscales de numerosas personas adineradas durante 2019 y 2020, entre las que se encuentran los multimillonarios Jeff Bezos y Elon Musk.
En respuesta a este escándalo, el IRS emitió un comunicado en 2024, calificando las acciones de Littlejohn como "inaceptables" y anunciando que había notificado a los contribuyentes afectados. El IRS señaló que ha intensificado sus esfuerzos para mejorar la seguridad de los datos, con el objetivo de prevenir que incidentes similares al de Littlejohn se repitan en el futuro.