En Estados Unidos, los inmigrantes indocumentados detenidos generalmente pasan a custodia de ICE. ¿Qué más sucede con este grupo de personas?
Un análisis del Centro de Derecho y Políticas Migratorias ha evidenciado que, bajo la administración de Donald Trump, los arrestos de personas indocumentadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas implican un riesgo mucho mayor de deportación, modificando de gran manera la política migratoria de Estados Unidos. AQUÍ más detalles.
Las autoridades migratorias incrementaron los arrestos en las calles.
El nuevo reporte señala que la detención migratoria se ha convertido, en la mayoría de los casos, en la antesala directa de la deportación. Según el Centro de Derecho y Políticas de Inmigración, "la cuadruplicación (4x) de los arrestos resultó en un aumento aún mayor (4,6x) en las deportaciones, debido al incremento del espacio de detención y a la disminución de las liberaciones".
El análisis explica que el gobierno federal amplió de manera significativa su capacidad para retener migrantes. "El gobierno prácticamente triplicó el número de camas de detención utilizadas para las personas arrestadas dentro de Estados Unidos", señala textualmente la institución.
Ante la falta de cifras oficiales confiables, los investigadores se centraron en la tendencia posterior a los arrestos. "Nos enfocamos en el número de deportaciones a lo largo del tiempo después de un arresto y detención por parte de ICE", señala el Centro de Derecho y Políticas de Inmigración, destacando que las deportaciones se multiplicaron por 4,6 en el período más reciente analizado.
El reporte también documenta un fuerte aumento de los arrestos realizados directamente en la vía pública y de las transferencias desde cárceles locales a custodia migratoria. Según el Centro de Derecho y Políticas de Inmigración, los arrestos en la calle se incrementaron más de once veces, un fenómeno que los autores califican como nuevo en la historia reciente de ICE.
Este cambio operativo redujo el enfoque en personas con antecedentes penales y amplió las detenciones de inmigrantes sin condena. "Estos cambios provocaron un aumento de más de siete veces en los arrestos de personas sin antecedentes penales", advierte el reporte.
La expansión fue posible gracias a la "Gran y Hermosa Ley", que elevó el promedio diario de camas de detención de 13,000 en 2024 a más de 43,000. "Los recursos aprobados por el Congreso resultaron principalmente en que un mayor número de personas fuera retenido en las instalaciones existentes", concluye el Centro de Derecho y Políticas de Inmigración.