El programa “Defiende la Nación” de Trump está otorgando 50.000 dólares por colaborar con el ICE, lo que podría afectar negativamente a la población migrante.
Desde el año 2025, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) implementó oficialmente el programa “Defiende la Nación”, una iniciativa que se originó durante la administración de Donald Trump y que sigue activa en la actualidad. Este programa tiene como finalidad reclutar a ciudadanos estadounidenses para que se integren al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la entidad encargada de identificar, arrestar y deportar a individuos que carecen de un estatus migratorio regular en el país.
Según las propias entidades y los medios internacionales, el plan presentado por la Casa Blanca incluye un bono de hasta US$50.000 para los ciudadanos estadounidenses que se incorporen, así como los beneficios educativos que contemplan la cancelación de préstamos.
Además, se prevén aumentos salariales de hasta 25% para aquellos que laboren en turnos extendidos y condiciones especiales para el retiro anticipado. Con ello, se busca atraer a jóvenes patriotas, veteranos y civiles interesados en el ámbito de la seguridad.
Cuidado, inmigrantes: darán hasta $50 mil a los ciudadanos que ayuden a ICE en su deportación.
Al respecto, Kristi Noem, actual titular del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), señaló lo siguiente: “Estados Unidos necesita hombres y mujeres comprometidos con proteger nuestra soberanía y nuestras comunidades”. Sus declaraciones se dieron en la presentación oficial del programa en Washington.
Vale mencionar que esta estrategia se alinea con la promesa de Trump de “restaurar el orden en la frontera” en su segundo mandato. Desde su regreso a la presidencia en enero del año pasado, ha implementado acciones para deshacer las políticas migratorias de su predecesor, Joe Biden, y ha vuelto a priorizar la seguridad nacional.
Según los informes, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha establecido que su enfoque principal se centra en los extranjeros que cuenten con antecedentes delictivos o que sean considerados una amenaza para la seguridad nacional.
No obstante, defensores de los derechos migratorios han expresado su preocupación, señalando que esta política en sí podría generar un ambiente de persecución y desconfianza, particularmente en comunidades latinas y de origen extranjero.