Las temperaturas bajo cero y el viento helado ponen en riesgo a millones en el Medio Oeste y la Costa Este. Estas recomendaciones pueden marcar la diferencia.
El invierno se ha hecho sentir con fuerza en amplias zonas de Estados Unidos y las autoridades insisten en no subestimar los riesgos. La combinación de temperaturas bajo cero y fuertes vientos mantiene en alerta al Medio Oeste y la Costa Este, donde la sensación térmica podría descender hasta niveles peligrosos. En ciudades como Minneapolis, el wind chill podría alcanzar los -13 grados, mientras que Nueva York y Atlanta también enfrentarán valores inusualmente bajos.
Ante este escenario, especialistas recomiendan tomar medidas básicas pero clave para proteger el hogar, cuidar la salud y evitar contratiempos al conducir. Prepararse a tiempo puede prevenir daños materiales y, sobre todo, situaciones que pongan en riesgo la vida.
Tormenta invernal
Para evitar que las tuberías se congelen, se aconseja mantener una temperatura constante dentro de la vivienda, incluso durante la noche o si se sale por varios días. Dejar la calefacción encendida a un nivel mínimo ayuda a prevenir rupturas costosas. También es útil abrir los gabinetes de cocina y baño para permitir que el aire caliente circule alrededor de las cañerías, además de dejar correr un leve hilo de agua en los grifos conectados a tuberías expuestas.
En cuanto a la salud, la exposición prolongada al frío puede provocar congelación e hipotermia. Las zonas más vulnerables suelen ser nariz, orejas, manos y pies, mientras que la hipotermia puede afectar la capacidad de pensar y moverse con normalidad. Vestirse en capas, cubrir bien la cabeza, mantenerse seco e hidratado y limitar el tiempo al aire libre son medidas fundamentales. Niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas requieren especial atención.
El frío también impacta directamente en los vehículos. Las baterías tienden a descargarse con mayor facilidad y el hielo puede afectar parabrisas, cerraduras y neumáticos. Antes de salir, se recomienda revisar el estado de la batería y retirar cualquier acumulación de hielo de los vidrios. Si una cerradura está congelada, un poco de gel antibacterial en la llave puede ayudar a destrabarla, mientras que una alfombra colocada bajo la rueda puede mejorar la tracción si el auto patina.
Las autoridades recuerdan que conducir con precaución, reducir la velocidad y evitar maniobras bruscas es clave durante episodios de frío extremo. Estar informado y preparado puede marcar la diferencia en medio de una ola invernal que aún no da tregua.