Nueva York prohibió los contratos con el ICE, una medida que busca limitar la colaboración con las autoridades, pero ¿qué hicieron los alguaciles en la zona?
¡Atención, inmigrantes! Los alguaciles de Nueva York, en apoyo a la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), están desafiando de manera activa la última legislación estatal. Esta situación ha generado un importante obstáculo para la plena implementación de la normativa, evidenciando tensiones entre las autoridades locales y las políticas migratorias federales en Estados Unidos. ¿Qué deben saber los extranjeros sobre la cooperación entre las fuerzas del orden y las agencias de inmigración en esta zona?
Tal como se señala en el informe de 'Boltsmag', la Ley de Policías Locales y Delitos Locales, que comenzó a regir el 25 de agosto de 2026, establece la prohibición de que las agencias del orden y los condados mantengan acuerdos de cooperación civil con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), incluyendo los convenios 287(g) y los contratos de detención en cárceles de condados.
No obstante, la implementación de esta normativa ha encontrado resistencia, especialmente en condados rurales y del norte de Nueva York. Un grupo de 15 alguaciles ha presentado una demanda en una corte federal, argumentando que la ley estatal infringe su autonomía como oficiales constitucionales elegidos. Ellos precisaron que el estado no cuenta con la autoridad para revocar su capacidad de firmar contratos que han sido autorizados por el gobierno federal.
Por otro lado, algunos condados, como el condado de Orange, sí han decidido continuar operando bajo contratos federales de detención de inmigrantes, defendiendo estos acuerdos por los significativos reembolsos federales que reciben. Los alguaciles republicanos han advertido que la cancelación de estos contratos podría generar un déficit en sus presupuestos.
En respuesta a esta resistencia, la fiscalía del estado decidió emitir citaciones y confirmó el inicio de acciones legales contra las agencias que se niegan a romper sus vínculos con ICE, incluyendo las oficinas de alguaciles de condados como Nassau, Rensselaer, Broome y Steuben.
A pesar de que un juez federal desestimó la solicitud para rechazar de forma temporal la ley estatal, lo que implica que la prohibición permanece en vigor mientras se analiza el caso principal, los alguaciles tomaron una medida.
Ellos, apoyados por organizaciones de control migratorio como FAIR, no dudaron en intensificar su lucha legal en los tribunales con el objetivo de anular las sanciones impuestas por el estado de Nueva York de manera definitiva.