Tras un mes de operativos, las autoridades de Nueva York realizaron varias detenciones por presuntos delitos graves, con el respaldo del DHS y el ICE.
Las autoridades migratorias llevaron a cabo en Nueva York un amplio operativo que culminó con la detención de más de 2.100 personas que permanecían en el país sin una situación migratoria regularizada. El despliegue, denominado “Operación Rotten Apple”, se desarrolló a lo largo de varias semanas y alcanzó distintos puntos del estado. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), una proporción significativa de los detenidos estaba bajo investigación por posibles vínculos con delitos considerados de gravedad.
Durante una conferencia de prensa, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, aseguró que entre los detenidos por ICE hay presuntos integrantes de pandillas, violadores, homicidas y personas acusadas de abuso sexual contra menores.
Mullin también criticó a la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, por su posición frente a las autoridades federales y la política migratoria. Según el funcionario, la falta de cooperación del estado no ha impedido que el Gobierno federal continúe con sus operativos. "Tenemos una gobernadora que se niega a colaborar con nosotros, pero en los últimos 30 días la Operación Rotten Apple ha sacado de nuestras calles a más de 2.100 delincuentes", afirmó Mullin, de acuerdo con N+ Univision.
La "Operación Rotten Apple" se desarrolló en distintas zonas del estado durante el último mes y estuvo dirigida a reforzar la aplicación de las leyes migratorias federales. El DHS sostuvo que los operativos continuarán en el marco de las facultades de las autoridades migratorias.
Mullin defendió el trabajo del DHS y de ICE al señalar que ambas agencias tienen la responsabilidad de hacer cumplir las leyes migratorias de Estados Unidos. "Nuestra labor, a través del Departamento de Seguridad Nacional y de ICE, consiste en hacer cumplir las leyes de nuestro país; no las elegimos a nuestro antojo, simplemente las hacemos cumplir", declaró el funcionario, según N+ Univision.
El secretario agregó que las autoridades buscan localizar y deportar a personas que permanecen de manera irregular en el país, incluso si no tienen una condena penal. "Si te encuentras aquí de forma ilegal, independientemente de tu situación, seas o no un delincuente condenado, sigues estando en este país de forma ilegal y nuestra labor es localizarte y deportarte", sostuvo.
El operativo vuelve a poner el foco sobre los inmigrantes en Estados Unidos y las acciones de ICE en estados considerados favorables a la inmigración. En este caso, el DHS informó que la "Operación Rotten Apple" continuará como parte de la aplicación de las leyes migratorias federales en Nueva York.